Revista TriploV DE Artes, Religiões e Ciências

Direção|Maria Estela Guedes & Floriano Martins

PÁGINA INDEX | HOME Número 02|Novembro de 2009

 

NÚMERO 02

NOVEMBRO 2009

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jornal de Poesia Brasil

Banda Hispânica
Brasil

Incomunidade
Portugal

 

La Otra
México

TriploG
Portugal

Matérika
Costa Rica

 
 

 

 

Autores

Normas de publicação

 
 
 
 
 

 

 

GLADYS MENDÍA
Y LA SILENCIOSA DESESPERACIÓN DEL SUEÑO

Valeria Zurano

Detrás de la imagen de la autopista comienza el misterio de la poesía.  Una continuación de movimientos nos traslada a esa situación de ensueño que golpea y estalla contra el vidrio del ojo, que se expande y colapsa como la verdad fundida en el reverso de las palabras. La temperatura es constante por eso se produce esta fusión entre fatalidad y pensamiento poético. 

“la autopista está en la superficie con la silenciosa desesperación del sueño      las líneas blancas son los cuerpos     las líneas blancas siguen pintadas en el asfalto      no hay que borrarlas      no hay que ver por el espejo retrovisor”

Las palabras evidencian el pasaje y la atomización de estados intermedios: lo sólido y lo líquido, el sueño y la vigilia, el tiempo y el túnel del infinito; en el calor humeante del asfalto. 

“siente la patria entre lo líquido y su queja          la necesidad y su fuerza                 los barrancos y su hambre        el destierro es estar afuera de uno mismo            ayer elegí la geometría del aire          la mordedura de un grano de arena”

La gran metáfora de la autopista se abre para llevarnos a un recorrido donde aparecen percepciones de la realidad, reflejos del cemento, túneles infinitos que nos conducirán a una reflexión profunda y controvertida acerca del sentido que tienen, en esta frágil realidad, la existencia del ser y los objetos.   

Sabemos que los puentes han sido una excusa, que el camino nunca es el mismo desde la perspectiva del volante, que no podemos mirar por el espejo retrovisor porque el tiempo en las autopistas es urbano y exigente.  No puede haber interrupciones en ese camino gris y ardiente.   Pero alguien está muriendo, la materia está cambiando, y en la ciudad no hay titubeo:  “las líneas blancas de la carretera que ahora forman la silueta del difunto”. La velocidad funde esa visión del desastre que irrumpe como un relámpago por el ojo derecho.  

El cuerpo y el poema se fragmentan, se despedazan, mientras la autopista sigue como una sustancia indeterminada que toma concepto a partir de su nombramiento;  sin embargo, más allá de la autopista: está lo incorpóreo, lo que fluctúa en una pequeña fisura de espacio-tiempo, lo que arrasa con el sueño silencioso de la desesperada humanidad. 

Las almas oscilan en ese estado abstracto, en ese estado intermedio donde la velocidad habla de lo estático. El cambio, a través de la palabra y del cuerpo, lucha por continuar en ese camino que será posterior a la vehemencia del asfalto. 

En la última etapa; los cuerpos intentan componerse, cicatrizar el desdoblamiento, aglutinar las máscaras.  Las palabras vuelven a armarse. El cuerpo desintegrado por la crisis espera dolido la ascensión.   El mundo del yo tambalea junto con los objetos que intentan justificarlo.  La autopista, no es lo que realmente vemos, sino que se ha transformado en una línea recta que propone la ensoñación y el sufrimiento.

La paradójica revelación de la fugacidad se afirma cuando el filo del lenguaje poético, en su implacable tenacidad, hiere y canta para amar la belleza de esa flor que crece en el barranco.

LA SILENCIOSA DESESPERACIÓN

DEL SUEÑO

Gladys Mendía

 

¿Crees que el sueño protege del abismo,
 rescata del asalto y del incendio?
Ida Gramcko

Aquí llega el noche
el que tiene las estrellas en las uñas
con caminar furioso y perros entre las piernas
alzando los brazos como relámpago
Ramón Palomares

las líneas blancas son los poemas del asfalto

el sueño es la máscara     
las sandalias aladas vueltas piedra                    
la visión no directa

la autopista está en el sueño del túnel                                 
no es mística      
no es el símbolo                                                   
sino una pasta amorfa
que los ojos deciden que sea autopista       
mientras parpadea ocasiona un accidente                                                                                                  
un herido fatal
el auto marca la pauta      
aunque el asfalto es más largo       
se podría decir infinito                
pero el infinito es un estado intermedio
el túnel sostiene
una rosa roja
que deja caer en la autopista                           
el asfalto mira cómo respira       
piensa que sin él
la rosa no sería suave          
no tendría olor    
no sería rosa     
la autopista 
ve los átomos vibrando     
piensa en ella                       
el asfalto                                   
sus miradas 
en la autopista corre un avión    
tiene pánico   
la torre de control persigue al avión   
detrás camina el observador   
vacía el cerebro de gasolina    
quiere ser autopista   
justo en la encrucijada del amor    
para no elegir       
quedarse por siglos
viendo cómo los autos
se dejan guiar por las señales de precaución      
su instinto siempre lo supo     
un beso no lo salvaría  
el viaje no lo salvaría 
las señales de precaución no lo salvarían                             
la única respuesta era quedar en panna
el alcohol sigue siendo                         
lo volátil sigue siendo la suma de todas las autopistas     
la voz es la búsqueda    
la búsqueda está condenada al fracaso                        
la polilla está condenada al fracaso  
a la autopista le dieron la llave
que encierra el amor perfecto                                     
la cura de la enfermedad        
el éxtasis perpetuo        
la autopista lanzó la llave al vacío
y se sintió cómoda             
el observador recordó algo           
derramó unas lágrimas
que rápidamente se evaporaron del asfalto 
la autopista desea crear ilusiones a los autos               
pozos de agua vibrando desde lejos      
pero que al llegar se desvanecen     
ese es el juego  
el remolino de agua sal azúcar
en su cerebro sin luz  
el observador no está en el cerebro  
la autopista está en todas las autopistas     
el observador en el centro de la carretera
es la fórmula perfecta para atascarse     
quedarse en las imágenes    
la parte liberada es el testigo   
la parte sin adornos es el testigo   
el testigo es el observador
que se une a otras carreteras
que no son reales                                                                 
que son una mezcla de matices    
la autopista está en la superficie
con la silenciosa desesperación del sueño       
las líneas blancas son los cuerpos    
las líneas blancas siguen pintadas en el asfalto     
no hay que borrarlas     
ni ver por el espejo retrovisor
la autopista no es un lugar
sino un foco de atención                                     
está al borde de reacciones incontrolables            
mira cómo se angosta                  
cómo se hace túnel y se extiende al infinito        
el infinito es un estado intermedio      
despierta del sueño con los ojos cerrados    
no sabe qué es real     
ama la muerte    
un parpadeo de luces altas
para quedar fuera del asfalto    
las cosas son así     
suena en el cerebro de piedra caliza
donde almacena los juicios 
la autopista está bloqueada        
los hombrecitos de nuevo pintando las líneas       
poniendo carteles que se iluminan
con la oscuridad                       
escucha sus voces     
sus pequeñas lenguas
producen tormentas eléctricas                
se pasean por el asfalto
como un elefante salvaje         
la autopista duda si las metáforas son tóxicas     
el camión duda si la autopista es tóxica                       
el elefante salvaje duda si es elefante       
los hombrecitos son surcos  blancos
en el asfalto negro y espeso         
la autopista quiere ser negra y espesa        
ser las voces murciélago                   
las voces elefante                             
las voces polilla 
la autopista no sabe que es todas las autopistas        
el auto queda atrás       
los hombrecitos corren con las maletas detrás del avión       
pisando las líneas blancas         
las líneas blancas son los poemas del asfalto                
las líneas blancas de la carretera
que ahora forman la silueta del difunto  

todos los puentes caerán porque nunca existieron

las negaciones no sirven                  
las afirmaciones no sirven     
matices en movimiento escupen a las señales

para el volante las autopistas no son iguales                    
hay barrancos entre ellas         
grandes diferencias 
que los puentes quieren disimular
los barrancos y su belleza                             
por qué no vamos hacia el barranco      
       
la autopista no sabe
que todo es un gran barranco disfrazado                   
el tiempo son las líneas blancas fragmentadas
que pintaron los hombrecitos en el asfalto              
las líneas blancas suponen un orden   
cuando son continuas no hay que adelantar           
pero también las líneas blancas dan giros insospechados        
como grillos en la noche hacen música para la huída perfecta    
  
 
   

Gladys Mendía (Venezuela, 1975)

Técnico Universitario en Turismo. Estudios de Licenciatura en Letras. Traductora del portugués al castellano. Actualmente reside en Santiago de Chile. Fue becaria de la Fundación Neruda en el año 2003. Ha publicado en diversas revistas literarias, así como también en las Memorias del Primer Festival Internacional y Popular del Libro 2007, Bogotá, Colombia, en la Antología El Hacer de las Palabras 2007, San Juan, Argentina, en la Antología El Mapa no es el Territorio, Editorial Fuga, 2007, Valparaíso, Chile, en la Antología Tránsito de Fuego, Editorial de la Casa de las Letras Andrés Bello, 2009, Venezuela y en la compilación bilingüe  51 autores contemporáneos, Ediciones Arcoiris, Francia, 2008. Sus libros: El tiempo es la herida que gotea, Paracaídas Editores, Lima, Perú, 2009 y El alcohol de los estados intermedios, Editorial El Perro y la Rana, San Cristóbal, Venezuela, 2009. Poemas suyos han sido traducidos al catalán, portugués y francés. Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía. Es miembro de la Red de Escritoras y Escritores por el Alba. Forma parte del consejo editor de la Revista de crítica cultural, integración y resistencia Pasajeros del Bandido. Es directora y editora de la Revista Literaria Latinoamericana Los Poetas del 5, en sus dos versiones web e impresa, desde el año 2004.  www.lospoetasdelcinco.cl. Contacto: mendia.gladys@gmail.com.

Valeria Zurano ( Buenos Aires, Argentina, julio de 1975)

Ha editado los siguientes libros: Barco en Llamas (poesías y cuentos,  Escritores Independientes Unidos, 2003),  Las Damas Juegan Ajedrez  (poesía en prosa, Editorial Alción, 2007), El Gran Capitán-Crónica de un viaje al Litoral (poesía en prosa, Ediciones Cortina de Humo, 2008), El libro de las hormigas (poesía, Editorial Cortina de Humo, 2009), Operación Claridad (prosa poética, Ediciones Ramos Conspira, 2009).  Sus obras fueron publicadas en distintos medios como en Diario Clarín, La Nación, La Jornada (México), Clarín (Chile), Revista Panorama Cultural (Suecia). Ha Obtenido numerosos premios y fue seleccionada para integrar Antologías Nacionales e Internacionales. Contacto: valeriazurano@yahoo.com.ar.

CONTATOS

 
site search by freefind advanced

Maria Estela Guedes
Rua Direita, 131
5100-344 Britiande | Portugal
estela@triplov.com

Floriano Martins
Caixa Postal 52874 - Ag. Aldeota
Fortaleza CE 60150-970 | BRASIL
floriano.agulha@gmail.com

 
NORMAS DE PUBLICAÇÃO
Não aceitamos trabalhos não solicitados

Portugal Brasil
Fortaleza | Britiande
Britiande 27.08.09

©
Revista TriploV
Português | Español | Français